El riego de jardines es uno de los aspectos más importantes para alcanzar el esplendor de un jardín. El ingeniero ambiental están adquiriendo conocimientos especificos para integrar el entorno y dotarlo de gran belleza. Existen varios tipos de riego de jardines ampliamente utilizados. La elección del sistema de riego de jardines es una tarea compleja, y un especialista debe reconocer con facilidad el más adecuado.
Tipos de riego de jardines
? El riego por gravedad
El más antiguo es el riego por gravedad o por surcos. Se trata de método de riego por el cual el agua se desplaza por la parcela regada por acción de la gravedad.
Por este motivo, cuando se utiliza este sistema de riego, es necesario evitar los obstáculos de infiltración en el suelo. Por ejemplo, que la parcela esté mal nivelada, que el agua se estanque en las zonas con poca pendiente, o que se mueva demasiado rápido en zonas con demasiada pendiente.
? El riego por aspersión
Este tipo de riego se caracteriza porque el agua se aplica por medio de una lluvia artificial restringida a un determinado sector. Esto se realiza sin las restricciones debidas a la topografía de la parcela puesto que el agua es conducida a través de tuberías presurizadas.
Dentro del riego por aspersión se puede distinguir la aspersión fija y la aspersión automotriz. En la primera, las toberas se encuentran enclavadas en un punto concreto de la parcela; y la segunda las toberas se encuentran instaladas sobre estructuras autopropulsadas que se mueven a lo largo de las parcelas.
? El riego por goteo
El riego por goteo también se denomina riego localizado. Consiste en mantener un nivel adecuado y constante de humedad en el suelo aplicando el agua gota a gota a través de emisores (o goteros) cerca del sistema radicular de la planta.
? Riego por difusores
Un difusor es un emisor de riego que aporta el agua en forma de abanico, sin realizar ningún tipo de movimiento. Los difusores son más sencillos que los aspersores.
La parte más importante del difusor es la tobera. La tobera del difusor es el lugar por el que se emite el abanico de agua. Se trata de una pieza sustituible. La tobera determina tanto el alcance como la forma del abanico.
Los difusores más habituales emergen del suelo unos 10 cm. No obstante, existen otras medidas en el mercado. También, hay configuraciones para regar arbustos o plantas con mayor altura que el césped.
A los difusores se les puede cambiar la tobera para modificar el área de riego. Es importante considerar que se pueden reducir un 25% ajustando el tornillo de alcance. Las toberas más habituales pueden tener los siguientes alcances
? 2m. También conocidos como 8, es decir, 8 pies de alcance)
? 2.5m. Equivale a 10 pies.
? 3m. Son los más habituales. Son modelos marcados con un 12
? 3.5m. De 15 pies y ampliamente utilizadas.
? 4m. 17 pies. Poco frecuentes, ya que compiten con alcances de aspersores.
? Riego por aspersión
El alcance de riego de los aspersores es muy variado. Se distinguen cuatro grupos de aspersores según su alcance.
? Aspersores de corto alcance. Tienen un alcance de 4 a 7 metros.
? Aspersores de alcance medio, con un alcance de entre 6 y 12 metros.
? Aspersores de alto alcance, capaces de regar a una distancia de 12 a 18 metros.
? Cañones de riego. Son los utilizados en campos deportivos y tienen alcances superiores a los 25 metros.
? Riego subterráneo
El sistema riego activo subterráneo es una solución novedosa y eficiente. Los diseñadores de jardines la emplean habitualmente para jardines municipales, árboles o campos deportivos.
Consiste en un tubo de irrigación por goteo. Este conduce el agua a través de un manto protector de geotextil, y después hacia una red. Dicha red permite la distribución en el nivel de profundidad de las raíces.
El manto de geotextil distribuye el agua linealmente a lo largo del tubo de irrigación, aumentando notablemente el área de contacto agua / suelo.

La red geotextil protege las aberturas del tubo contra el crecimiento de raíces y posibles bloqueos causados por pequeñas partículas de tierra, arena o piedras.
El riego por goteo subterráneo elimina la evaporación, el filtrado y el anegamiento de la superficie. Este tipo de riego de jardín permite su uso en cualquier momento, incluso si el césped está siendo utilizado o cortado.
Debido a la forma abierta y flexible de la red distribuidora de agua, no se crea ninguna barrera. Se coloca a la profundidad deseada, ya que no impide el crecimiento de las raíces; como tampoco su anclaje alrededor de la red.
Esta solución permite extraer toda el agua almacenada de la red cuando sea necesario. Incluso durante la fase de crecimiento de la planta.
El riego por goteo en España
Consiste en aportar agua de manera localizada justo al pie de la planta. Son los más adecuados para regar macizos y parterres de plantas, así como árboles, arbustos o setos. Sólo se riega la planta o plantas en cuestión, racionalizando el riego. Los emisores del agua se denominan goteros.
Pueden estar integrados en cañerías o con un botón pinchado a la cañería. Este sistema es el que más agua ahorra y se mantiene un nivel de humedad en el suelo constante, sin encharcamiento.
Para implantar un diseño de riego por goteo recomendamos realizar nuestro curso de riegos y fuentes de agua. En poco más de un mes y con poco dinero aprenderás sobre los goteros, la presión de trabajo óptima y el caudal de trabajo.
Durante las dos últimas décadas del siglo XX y las dos primeras del siglo XXI buena parte de los esfuerzos vertidos en el desarrollo de regadíos ha consistido en incrementar la eficiencia del riego por goteo. Se ha buscado con intensidad optimizar el uso del agua en la parcela para aumentar la productividad de los cultivos y el esplendor de los jardines.
El riego por goteo es la técnica que presenta mayor eficiencia en el uso del agua. Es por este motivo que, ante la situación de escasez de agua y el objetivo de maximizar la floración de los jardines, muchos paisajistas han apostado por este sistema de riego de jardines.
Sin duda, había buenas referencias en la agricultura y esto ha permitido facilitar su implementación en el diseño de jardines.
Los componentes de riego por goteo en jardines
En un sistema de riego por goteo además de las conducciones destacan tres componentes.
Los emisores de riego
Constituyen el elemento básico del riego por goteo. Pueden estar colocados por debajo del suelo, sobre el mismo o a una cierta altura de la superficie mediante estructuras.

Emisores autocompensantes. Fuente: Hunter
Los emisores se encuentran insertados superficialmente o en el interior de las tuberías que se distribuyen por las parcelas de cultivo.
Estas tuberías, que se conocen como laterales de riego. Están conectadas en paralelo entre ellos y derivan de los ramales que cuelgan de las tuberías principales de distribución. Estas comienzan en el cabezal de riego. Este habitualmente está formado por un equipo de impulsión y una unidad de filtración.
Se recomienda el uso de emisores autocompensantes porque reduce los problemas de obturación física y química de los goteros
La línea principal
En la línea principal es la conducción más importante de agua. De esta línea salen las líneas secundarias que alcanzan todos los lugares de riego planificados. La línea principal consta de: tuberías de diámetros adecuados, válvulas de admisión y expulsión de aire, codos, reducciones, etc.
Las válvulas
Estas válvulas dividen las secciones de riego y controlan el paso del agua. También son útiles para aislar zonas y equilibrar la presión de riego en toda la red de riego.
Tipos de riego por goteo en jardines
Los emisores se clasifican en grupos en función de su tipo de diseño y el método que utilizan para regular la presión. Los emisores se instalan en la tubería y actúan como pequeños aceleradores, asegurando que se emite una velocidad de flujo uniforme. Algunos están integrados en la tubería, otros se unen a él utilizando una púa o roscas. El emisor reduce y regula la cantidad de agua descargada. Los emisores de riego por goteo se ofrecen en dos categorías básicas: compensación de presión y compensación de no presión. Generalmente, los emisores de riego por goteo compensan la presión hasta cierto punto. La mayoría están diseñados para funcionar mejor a 1,5 a 2,0 bares de presión. Los emisores de compensación de presión están diseñados para descargar agua a una velocidad muy uniforme bajo una amplia gama de presiones de agua. Estos emisores son más convenientes en parcelas con desnivel, es decir, distintas alturas topográficas. El motivo es que el desnivel provoca un aumento de la presión La salida de los emisores compensadores de presión varía con los cambios en la elevación y la presión. A medida que aumenta la presión, cuanto más flujo emita el emisor de goteo. Estos emisores de goteo se utilizan mejor donde el terreno paisajístico es plano y nivelado con muy pocos cambios de elevación y presión constante. Los emisores compensadores sin presión utilizan un diseño de laberinto interno para reducir la velocidad en el flujo de agua a una distancia muy corta.? Según punto de aplicación
Si atendemos al criterio de la localización del punto de aplicación tenemos tres tipos de riego: subsuperficial, superficial y aérea.? Según el acabado del emisor
También podemos determinar el tipo de riego de goteo en función de la estructura de acabado del terminal de riego. Así tenemos: goteros en derivación, goteros pinchados y goteros integrados. La elección del tipo de gotero se realiza en función de las necesidades. Por ejemplo, para la compensación de presión, se emplean emisores integrados de tipo diafragma. Este tipo de goteros tienen un diafragma de silicona dentro. Esto conlleva una flexión de la tubería para regular la salida de agua.? Clasificación hidráulica del riego por goteo
Goteros autocompensantes: dan un caudal más o menos fijo dentro de unos márgenes de presión. Es útil para que los goteros del final del tubo no den menos agua que los del principio debido a la caída de presión debida al rozamiento. También son útiles cuando el tubo va en cuesta. Los goteros más bajos soportaran más presión y si no son adecuados pueden perder demasiada agua. Goteros autolimpiables: este sistema de riego es muy sensible a las partículas sólidas y se suelen instalar filtros muy eficaces y con sistemas de autolimpiado periódico. Los propios goteros también pueden tener un sistema para eliminar pequeñas partículas que puedan atascarlos. Goteros regulables: se puede regular el caudal con un mando mecánico.Auditoría de riego por goteo en jardines
Las auditorías de riego son más habituales en municipios, parques urbanos, campos deportivos, riego agrícola y grandes superficies. Sin embargo, una persona con conocimientos avanzados puede realizarlo en jardines particulares. La auditoría va a consistir en un examen técnico de la instalación, desde el hidrante o toma de la unidad de riego hasta el último emisor, en el que se van a analizar todos los factores que influyen en el gasto energético. Los principales inputs para el funcionamiento del riego en parcela son dos recursos cada vez más preciados: el agua y la energía. Para aumentar la eficiencia energética es muy importante tanto minimizar las pérdidas de carga como mejorar el uso del agua. La auditoría de riego completa incluye el chequeo básico y además evalúa tanto los elementos hidráulicos y eléctricos del sistema de riego. Las conclusiones de este estudio aportan grandes beneficios. Por ejemplo: la mejora de la distribución del agua en el jardín, el ahorro económico derivado de la optimización del riego (ahorro en agua y electricidad) o el alargamiento de la vida útil de los componentes del sistema de riego.Una auditoría de riego incluye:
✅ Evaluación integral de los componentes visibles del sistema de riego: captación, estación de bombeo, red hidráulica y aspersores, controladores, etc.
✅ Revisión de todas las estaciones del campo (nº aspersores, modelo, boquillas) y elaboración de nueva base de datos.
✅ Optimización de la configuración del software de riego (introducción de nueva base de datos y diseño hidráulico) y de su programación (ventana de riego y gestión del caudal).
✅ Test de uniformidad del riego en las diferentes zonas.
✅ Formación técnica específica.
✅ Visitas de revisión.
Programación del riego
Un aspecto que siempre nos preocupa en el diseño y el mantenimiento de los jardines es cuándo y cuánto regar.
En estos momentos donde el agua es un bien escaso es aún más importante acertar en la cantidad y en el momento adecuado de río.
El método tradicional para programar los riegos consistía en el seguimiento de la humedad del suelo. Actualmente hemos visto que esto no es suficiente y se ha evolucionado a una relación suelo agua planta de un modo más dinámico.
Sin embargo esto no es suficiente puesto que debemos considerar el entorno ambiental. El siguiente paso es pasar a un conjunto suelo planta clima.
La disponibilidad del agua para la planta debe estar en un rango de contenido de agua del suelo alejado del punto de marchitez ya que en ese punto las plantas sufren estrés hídrico lo cual afecta a su crecimiento y floración.
Un concepto más avanzado es el umbral de humedad del suelo. Este es el punto por encima del cual no hay estrés hídrico para la vegetación mientras que por debajo del umbral de humedad del suelo disminuyen el crecimiento y la floración de las plantas de nuestro jardín.
Cuándo se da el estrés hídrico se reduce la transpiración y por tanto la fotosíntesis. Este umbral es el déficit de humedad admisible y es el parámetro que determinará la cantidad y el momento del riego.
El suelo puede retener como mucho una determinada cantidad de agua. Si sobrepasamos esa cantidad habrá que drenar mientras que si no se alcanza habrá que regar.
Para establecer el momento idóneo del riego y la dosis óptima debemos controlar el agua existente en el nivel radicular sin permitir que el contenido de agua desciende por debajo del límite mínimo.
De forma profesional sé emplean varios métodos para programar los riegos. Podemos destacar tres métodos: el método del balance de agua en el suelo, el método basado en parámetros del suelo y el método basado en parámetros de la planta.
Métodos de cálculo de la cantidad de riego
? El método del balance del agua en el suelo
La expresión para aplicar el método del balance de agua en el suelo es:
para aplicar esta fórmula es preciso tener conocimientos previos. La primera pregunta es ¿cuáles son los conceptos para entender los valores del agua del suelo?
Veamos algunos conceptos fundamentales
La capacidad de campo de un suelo
La capacidad de campo de un suelo representa el contenido de humedad que se alcanza cuando una vez humedecido se deja drenar libremente por gravedad durante uno o varios días.
Este concepto se cumple mejor en los suelos de textura gruesa ya que la gran mayoría de suelos no drenan hasta que tienen retenida una determinada cantidad de agua que mantienen durante mucho tiempo.
Para medir la capacidad de campo hay varias fórmas no obstante recomendamos las dos siguientes:
Una vez saturado el suelo de agua se cubre con una lámina de plástico para evitar la evaporación y al cabo de un determinado tiempo se toma una muestra en la que se determina el contenido de humedad y este se adopta como capacidad de campo.
El tiempo recomendado para tomar la muestra es de un día para textura gruesa dos para textura media y hasta 4 para textura fina.
La segunda forma de medir la capacidad de campo sería mediante un tensiómetro. En la mayoría de suelos obtendremos 0,3 atmósferas para suelos con textura fina y 0,1 atmósfera para suelos contextura gruesa.
El punto de marchitez de un suelo
Se llama punto de marchitez permanente de un suelo al contenido de humedad bajo el cual se marchita una planta en fase de crecimiento.
Este parámetro depende tanto del suelo como de otros factores como la evaporación. Esto implica que si las exigencias atmosféricas son más elevadas puede marchitarse temporalmente con un contenido en agua superior al punto de marchitez.
El agua útil
El concepto de agua útil es la diferencia entre el contenido de humedad a la capacidad de campo y el contenido de humedad en el punto de marchitez.
Déficit de humedad de campo
El déficit de humedad de campo consiste en la diferencia entre el contenido de humedad a la capacidad de campo y el contenido real de la humedad en el suelo.
Déficit de humedad admisible
El déficit de humedad admisible es la máxima disminución de la humedad permitida por debajo de la capacidad de campo.
Una vez vistos estos conceptos podemos responder la segunda gran pregunta
¿Cuándo regamos el jardín?
Debemos regar para igualar el déficit de humedad de campo con el déficit de humedad admisible. En este punto debemos considerar todas las pérdidas por riego, escorrentía, evaporación,… Por todo lo expuesto, cuando el déficit de humedad admisible sea superior al déficit de humedad de campo no será necesario regar.
Otros parámetros importantes para programar cuándo y cuánto regar nuestros jardines.
La evapotranspiración
Se denomina así al conjunto de procesos de evaporación de agua desde el suelo y la evaporación de agua a través de la planta, casi toda a través de las hojas. Por lo tanto, la evapotranspiración equivale al consumo neto de agua por la planta. Depende de parámetros climáticos y de la disponibilidad de agua en el suelo del jardín.
Precipitación efectiva
La precipitación efectiva aplicada al riego del jardín es la parte de la lluvia caída que se almacena en el volumen de suelo ocupado por el sistema radicular y queda disponible para la evapotranspiración.
El ascenso capilar
Este concepto consiste en el aporte del agua del subsuelo cuando el nivel freático es alto. Es un parámetro difícil de evaluar ya que está afectado por otros factores como la textura del suelo, la profundidad del nivel freático y la cantidad del mismo, y la cantidad de raíces en el suelo.
Disminución máxima del agua útil
Nuestro jardín requiere una cantidad de agua para alcanzar su esplendor. Cuando nuestro jardín tiene una alta demanda de agua además debe lograr la extracción del agua del suelo. Por eso es importante la fuerza con la que el suelo retiene el agua y aumenta al disminuir la cantidad de agua retenida.
Necesidades hidricas de riego
Podemos considerar que además de las necesidades netas de agua de riego que son debidas a las necesidades de la planta y la evapotranspiración otras necesidades propias del entorno y del ambiente de nuestro jardín.
Estás necesidades pueden ser debidas a las pérdidas por escorrentía, a la percolacion, y a la lixiviación profunda. Al sumar ambas necesidades obtenemos la necesidad de riego bruta.
Coeficiente de uniformidad de emisión
Es casi imposible proporcionar un riego de forma uniforme porque siempre habrá diferencias dentro de la superficie regada dentro de nuestro jardín. El motivo es muy variado: pendientes, diferencia de textura, diferencias de Solana y Umbría, diferentes especies vegetales,…
La bondad de la distribución del agua se mide con el coeficiente de uniformidad. Para determinar este coeficiente consideramos el caudal medio del cuarto más bajo respecto al caudal medio de todos los focos emisores de agua.
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? Métodos basados en parámetros del suelo
La medida del volumen de agua en el suelo es muy conveniente para la programación del riego en el jardín. La evaluación del contenido volumétrico de agua en el suelo se realizaba anteriormente empleando técnicas de reflectometría pero actualmente resulta poco operativa y muy cara.
Los sistemas de goteo y similares han restado importancia a las propiedades físicas del suelo, ya que técnicamente es posible regar con mayor frecuencia y con mayor precisión sobre el área objetivo. Actualmente se emplean tensiómetros en los riegos localizados de alta frecuencia dentro del jardín.
Un tensiómetro mide la presión con la que el suelo retiene el agua. Esta tensión será mayor cuanto menor sea el contenido de agua en el interior del suelo y variará en función del tipo de suelo. La planta para absorber el agua del suelo debe vencer esa presión que estamos midiendo. Con los equipos que encontramos en el mercado está medida es asequible.
? Métodos basados en parámetros de planta
Existen otros métodos muy sofisticados para la medición del riego. Estos se basan en las medidas del flujo de la savia, los diámetros del tallo y otros órganos de la planta, etcétera. Para el desarrollo de estas medidas se emplean una variada instrumentación como sensores de radiación infrarroja, y sensores redox.
Esta metodología en muchos casos se encuentra en fase experimental y es poco práctica para su aplicación en nuestros jardines.
La eficiencia de uso del agua
La creciente escasez del agua de riego para jardines implica un aumento en el interés de optimizar este recurso. Para el mantenimiento del jardín y todo el valor qué aporta es importante evitar alcanzar una situación de estrés que genera daños en ocasiones irreparables.
Ahora más que nunca es fundamental el empleo de riegos adecuados que disminuyan el déficit hídrico a nivel radicular y sean eficientes maximizando la fracción del agua que queda almacenada en el perfil del suelo y del que se abastece el sistema radicular.
En los últimos años el cambio de sistemas de riego tradicionales a sistemas de goteo ha generado un notable incremento en la eficiencia del uso del agua y en el esplendor de nuestros jardines.
Para alcanzar una buena uniformidad de riego es imprescindible realizar un buen diseño del jardín e instalar un sistema de riego localizado.
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