Seleccionar página

El Jardín de cactus de Lanzarote es uno de los lugares turísticos, que no hay que perderse. Situado en Guatiza, isla de Lanzarote, es una de las grandes obras de Cesar Manrique. El botánico Estanislao González Ferrer se encargó, posteriormente, de seleccionar y reunir los especímenes de las plantaciones.

Cesar Manrique es un magnífico pintor, escultor y diseñador de jardines. Entre sus obras destacan:

    • Playa Jardín. El Puerto de la Cruz volvió a contar con el artista en 1992. La playa fue totalmente remodelada: extensas zonas ajardinadas, bares y restaurantes, escollera, etc.
    • Parque Marítimo César Manrique. Zona de ocio en Santa Cruz de Tenerife concebido al inicio de la década de los 90 consiguiéndose una regeneración del litoral. Piscinas, fuentes, etc. con el respeto a la naturaleza que caracterizó al artista.
    • Mirador de El Palmarejo. Proyecto de 1989 en La Gomera. Integrado perfectamente en el paisaje alberga un restaurante-escuela.
    • Parque Marítimo del Mediterráneo inaugurado en 1995 en la ciudad autónoma de Ceuta, después de su fallecimiento. Muy similar al complejo Martiánez del Puerto de la Cruz: lagos, jardines, solariums, etc.

 

  • Horno-Asador de Timanfaya, un establecimiento gastronómico ubicado en el Parque nacional de Timanfaya, cuya particularidad es un horno-asador que aprovecha la energía geotérmica para la cocción de los alimentos.

La llegada al jardín de cactus

Una vez en el aparcamiento, un enorme cactus metálico compuesto por chapas de hierro y de aproximadamente ocho metros de altura, nos da la bienvenida.

El conjunto es una imponente escultura que se otea desde la carretera. De su sólido tallo férreo emergen una docena de potentes brazos cubiertos en su totalidad por espinas metálicas, lo que aporta un toque naturalmente realista a la obra, potenciado a su vez, por el intenso esmalte verde que recubre toda su superficie.

El visitante que se adentra por primera vez en el Jardín de Cactus no alcanza a imaginar la magnitud de lo que hallará en él. Alrededor de esta obra, César Manrique realizó un banco circular de piedra basáltica que delimita una plazoleta en la que se encuentra la zona de acceso al recinto. Este detalle logra singularizar y dignificar la llegada.

La puerta de entrada al jardín de cactus

Desde el punto de vista constructivo, es la parte más innovadora del conjunto. Está ideada para que el espectador no pueda apreciar el interior de un solo vistazo. Antes de adentrarse en ella, hay que traspasar una verja de hierro forjado con estilizados motivos cactáceos que reverberan sobre el contenido del jardín.

Esta puerta se abre a un camino obligadamente giratorio que invita a deambular alrededor de una pequeña construcción circular, de piedra basáltica labrada a mano, donde se adquieren las entradas.

El artista depositó muchos esfuerzos en el diseño de esta zona de acceso. Cuidó estratégicamente hasta el último detalle para que el espectador no pudiera obtener una visión completa del jardín nada más llegar.

Así, cuando se abandona el área de acceso, un sólido biombo de piedra volcánica cerca el paso al visitante. De forma parcial, le deja ver el conjunto interior desde un punto de vista más elevado a través de una elipse enrejada con motivos ornamentales de cactáceas. Una vez bordeado este muro, el visitante se encuentra con una espectacularidad inusitada.

La experiencia del jardín de cactus

Un paseo por el Jardín de Cactus es algo más que una suma de percepciones sensoriales.

Con una habilidad teatral, César Manrique ha dispuesto este espacio para que sea abarcado visualmente de una sola vez.

La sorpresa se apodera del visitante cuando se presenta, ante sus ojos, un enorme vaso volcánico de aproximadamente 117 x 85 metros. El vaso está poblado por más de 9.700 cactus y especies suculentas pertenecientes a unas 1.420 especies diferentes. Todas procedentes de diferentes países, si bien hay mayor dominancia de especies procedentes de Estados Unidos, México, Chile, Marruecos, Madagascar, Sudán, Kenia y Brasil.

Estas esculturas vegetales, cuyas alturas oscilan entre los 3 centímetros (Ferocactus latispinus) y los 12 metros (Caneja gigantea). Todas ellas, se integran espacialmente con unos monolitos basálticos que permanecieron in situ tras la extracción del picón por parte de los campesinos.

Durante las labores de restauración, César Manrique los liberó de los escombros que los rodeaban. Con muy pocas intervenciones directas, los transformó en “esculturas reales”. Tal y como afirmaba, “lo único que intento lograr es asociarme con la naturaleza, para que ella me ayude a mí y yo ayudarla a ella.”

Dispuestos en hábil escenografía, los obeliscos vegetales y pétreos conviven para establecer un orden en el caos lávico y guiar en su itinerario al visitante.

Visualmente establecen un equilibrio compositivo con la superficie horizontal y escalonada del jardín. A medida que el transeúnte pasea entre los cactus, se admira y se funde en el misterio que emana de esas formaciones piroclásticas centenarias.

Los paseos por el jardín de cactus

Para adentrarse en las plantaciones, el espectador dispone de dos opciones. Puede, por un lado, descender la escalinata principal de piedra basáltica –en la que se ha aprovechado la forma y la disposición escultórica natural de la lava– para acceder al espacio central; o bien, circular por los bancales pétreos que se abren a ambos lados de la hondonada.

Estos paramentos laterales escalonados, han sido concebidos como si de las gradas de un anfiteatro se tratase. En ellos se diferencia la zona de plantación del área estrictamente transitable. Esto se logra con el muro de las terrazas que forman los parterres.

Los puntos de vista

Conforme se avanza en el itinerario desde distintas alturas, los puntos de vista se multiplican exponencialmente. Así, el campo visual nunca es el mismo, lo que enriquece la visita y la convierte en una experiencia única e intransferible; una imagen de la rica intuición proyectual e inagotable fantasía creativa del artista lanzaroteño.

La disposición del material, labrado a mano y sin argamasa, recuerda a las construcciones tradicionales de “piedra viva”. Esta es propia de los socos y los taros. Autores como Simón Marchán Fiz han encontrado una familiaridad con la denominada arquitectura de crecimiento presente en proyectos como el Parque Güell de Barcelona.

No obstante, por proximidad espacial, por estética y, por una voluntad de rescatar lo autóctono, parece más probable que César Manrique atendiera a las influencias locales a la hora de reformar el espacio.

CURSOS RECOMENDADOS DE DISEÑOS DE JARDINES

Las especies vegetales del jardín de cactus

En cuanto a la vegetación, casi el 90% de las especies corresponden a la familia de las cactáceas, mientras que el resto son suculentas. Muchas de estas especies son plantas habituales en los diseños de jardines de xerojardineria.

En este sentido, las presencias vegetales más representativas de este jardín son:

Echinocactus grusonii

Cactus de forma globular, generalmente exento, aunque ejemplares adultos pueden desarrollar vástagos basales. Puede alcanzar los 1,25 metros de altura y los 80 centímetros de diámetro. Presenta espinas doradas y una floración anual que se produce en la época estival.

Las flores son pequeñas y amarillas, formando una corona en la parte superior de la planta.

Euphorbia candelabrum

El centro del Jardín de Cactus está presidido por dos de estos ejemplares que actualmente miden unos 7 metros de altura y unos 6 metros de diámetro.

Reciben este nombre por la disposición de sus ramas, que se bifurcan cual los brazos de un candelabro para formar una amplia corona redondeada en la parte superior.

Ferocactus gracilis

Es una cactácea representativa de la treintena de especies diferentes de esta familia que pueden encontrarse en el Jardín de Cactus.

Si bien inicialmente es esferoide, cuando alcanza la edad adulta puede formar columnas de hasta 2 metros de altura y 35 centímetros de diámetro. Presenta llamativas espinas de color rojo intenso.

Ferocactus latispinus

Cactus globular de crecimiento lento que presenta entre ocho y veinte costillas, con espinas centrales y rojizas más gruesas que las radiales.

Mammillaria compressa

Planta esferoide de unos 5 centímetros de diámetro que se desarrolla formando clones, llegando a alcanzar los 50 centímetros de altura y cerca de un metro de diámetro.

Melocactus albicephalus

Presenta unos 15 centímetros de diámetro y otros 20 centímetros de altura.

Su elemento más característico es el cephalio, donde se desarrollan las flores de color púrpura que se abren al atardecer.

Mammillaria orcutii

Planta de tallo esférico de unos 7 centímetros de diámetro, con espinas cortas y flores rosáceas. Con el tiempo, el tallo central puede dar lugar a diversos brotes.

Aeonium arboreum atropurppureum

Suculenta que alcanza los 90 centímetros de altura con una roseta circular de hojas moradas al final de los tallos.

A finales de invierno desarrolla flores de tonalidades amarillas y en forma de estrella que forman un racimo piramidal. Las ramas que han florecido perecen.

Aloe gerstneri

Áloe de tamaño pequeño o mediado, a menudo solitario, con hojas grisáceas e inflorescencia erguida.

Las flores cambian su color de naranja oscuro a naranja claro. Es una planta que se desarrolla en praderas rocosas del norte de KwaZulu-Natal (Sudáfrica), en altitudes que oscilan entre los 500 y los 900 metros.

La visita al jardín de cactus

Tiempo de visita recomendado

De recorrido libre, encontraremos varios senderos que nos guiaran por su interior, necesitando aproximadamente 1 hora para  contemplar toda su belleza; no olvidándonos visitar su antiguo molino de viento desde el que podremos observar el magnífico paisaje autóctono.

Precios de la visita al jardín de cactus

Adultos: 5,50 € – Residente Canario adulto: 4,40 €

Menor: 2,75 € – Residente Canario menor: 2,20 €

Horarios

Horario de atención al público: de 10.00 h a 17.45 h

Horario de cafetería: de 10.00 h a 17.45 h

Horario de Tienda: de 10.00 h a 17.45 h

Entre los meses de Julio y setiembre, ambos incluidos, el jardín del cactus amplía sus horarios pasando a ser de 9.00 h a 17.45 h.

Contacto

Teléfono de contacto: 928.529.397

Otros artículos de jardines relacionados

Jardines verticales en hoteles

¿Quieres ser diseñador de jardines?

Ideas para el diseño de jardines

Te proponemos varias ideas para aplicar en tu diseño de jardín.Aprovecha el SolLo primero que tienes que ver a la hora de un buen diseño de jardines, es cómo incidirá la luz del sol. Cuáles zonas serán las más iluminadas, y a qué hora del día estarán más expuestas. En...

Los mejores jardines de Barcelona

Uno de los lugares donde los paisajistas alcanzan mayor inspiración son los parques y jardines de las grandes ciudades.La modernización del diseño de jardines fue una pieza clave en la industrialización de las ciudades. Dado que Cataluña se había convertido en uno de...

El jardín de cactus

El Jardín de cactus de Lanzarote es uno de los lugares turísticos, que no hay que perderse. Situado en Guatiza, isla de Lanzarote, es una de las grandes obras de Cesar Manrique. El botánico Estanislao González Ferrer se encargó, posteriormente, de seleccionar y reunir...