Actualmente, una gran parte de la generación de energía de Europa depende en gran medida de la disponibilidad de agua. Se utilizan cantidades considerables de agua en la generación de energía hidroeléctrica y las centrales térmicas requieren agua para su refrigeración. El sector eléctrico de la Unión Europea es, en promedio, responsable de aproximadamente el 55% de la extracción total de agua.
Los investigadores señalan que, sin una mejora radical de la gestión de los recursos hídricos en el sector energético, la demanda de agua de las centrales eléctricas podría aumentar considerablemente en el futuro. Este aumento de la demanda de agua podría provocar un mayor agotamiento de los recursos hídricos y un agravamiento de los riesgos relacionados con el agua, especialmente en regiones que ya están sufriendo gravemente el estrés hídrico.
En el informe anual publicado por el Foro Económico Mundial, la “crisis del agua” figura entre los 10 principales riesgos mundiales en términos de probabilidad e impacto para el año 2020. Según los datos presentados en el Water Resources Institute, alrededor de 142 millones de europeos viven actualmente en áreas expuestas a un estrés hídrico de referencia alto o extremadamente alto.
Un claro ejemplo es el río Danubio. Este importante río europeo atraviesa 19 países y pasa por 47 ciudades, de las cuales cuatro son capitales nacionales. El Danubio está catalogado por el Fondo Mundial para la Naturaleza ( WWF ) como uno de los diez ríos en riesgo en el mundo.
Según un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, se prevé que la disponibilidad de agua siga disminuyendo como efecto secundario del cambio climático. Esto es especialmente cierto en el sur de Europa, afectando a las centrales térmicas, hidroeléctricas y bioenergéticas.
Evaluación de la huella hídrica en energía renovable
Por lo general, la evaluación de la huella hídrica basada en la energía se realiza desde la perspectiva de la extracción y el consumo de agua.
La extracción de agua se define como la cantidad total de agua extraída de la fuente de agua para satisfacer la demanda del proceso de generación de energía. En contraste con eso, el consumo de agua representa la diferencia entre la extracción de agua y la cantidad de agua devuelta a la fuente.
Desde otro punto de vista, si el agua se considera un bien común para uso industrial, agrícola y doméstico, entonces la extracción de agua puede tratarse como la cantidad de agua «utilizada» por la economía. Por otro lado, el consumo de agua se puede definir como la cantidad de agua «utilizada» por el proceso tecnológico de generación de energía.
La aplicación de factores de intensidad de uso de agua es un método eficaz y ampliamente usado en estimaciones de la demanda de agua en el sector de generación de energía. Sin embargo, tiene altos niveles de incertidumbre, porque diferentes factores conducen a diferentes estimaciones.
La huella hídrica y la energía en Europa
Según un artículo publicado en la revista científica Elseiver, establece interesantes conclusiones que relacionan el papel de la huella hídrica y las energías renovables.
Consumo actual de agua del sector energético europeo
En 2015, el consumo total de agua de la flota de centrales eléctricas de Europa se estimó en un nivel de 15,54 km3 . La mayor cantidad de agua fue consumida por las centrales hidroeléctricas, que representaron el 61,5% (9,55 km 3) de la pérdida anual de agua.
Las plantas de energía nuclear y de carbón consumieron el 19,4% y el 15,5%, respectivamente. El resto de tecnologías juntas, es decir, la suma de las centrales eléctricas de gas, petróleo, biomasa, biogás, termosolares y solares fotovoltaicos, fueron responsables de menos del 3,6% del consumo total de agua.
Según las estadísticas de la AIE, la participación estimada de agua consumida por las centrales hidroeléctricas es mucho mayor (61,5%). Esta diferencia puede explicarse por el hecho de que las centrales hidroeléctricas tienen los mayores factores de consumo de agua entre todas las tecnologías eléctricas. Un llamativo ejemplo es que implica una cantidad 21 veces mayor que el valor correspondiente para las centrales nucleares con torres de enfriamiento. Por otro lado, las centrales eléctricas de gas de Europa tienen un consumo de agua relativamente bajo por unidad de energía generada. Estos “ahorros de agua” se deben principalmente a los sistemas de refrigeración en seco.
El uso de agua de mar para la refrigeración representa una solución “más sostenible”, especialmente para las regiones costeras con alta escasez de agua dulce. La proporción de las supuestas capacidades enfriadas por agua de mar varía en diferentes regiones. Esto ya es una realidad en países como Noruega, Dinamarca y Suecia, donde la proporción de capacidades térmicas refrigeradas por agua de mar es superior al 93%.
Estimación de huella hídrica en energía renovables para 2050
Las proyecciones del articulo citado, indica que se estima un nivel de 11,14 km 3 en 2050. Por lo tanto, se considera que el consumo total de agua disminuirá en aproximadamente un 28,3% para 2050.
Se estima que los países con mayor huella hídrica en energías renovables en 2050 serán: Turquía, Noruega y Suecia. Esto es debido a su alta participación de energía hidroeléctrica en la mezcla de generación final. En 2050, se proyecta que estos tres países serán responsables de aproximadamente el 47,5% del consumo total de agua de Europa
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