La principal fuente de contaminación acústica en las ciudades proviene en un 80 % del tráfico rodado, según afirman los expertos. Últimamente la sociedad está preocupada con temas medioambientales como la contaminación atmosférica y la contaminación acústica.
El tráfico y el ruido son elementos inseparables en las grandes ciudades. Si hay tráfico hay ruido si hablamos del ruido es difícil separarlo del tráfico.
Los ciudadanos estábamos acostumbrados a las molestias acústicas del tráfico. Sin embargo el aumento continuo de coches, motocicletas, camiones y autobuses ha elevado la polución acústica a niveles intolerables.

¿Qué es la contaminación acústica?

Una definición exacta será la definida por la ley española 37/2003 del Ruido. En esta se cita la contaminación acústica como:” Contaminación acústica: presencia en el ambiente de ruidos o vibraciones, cualquiera que sea el emisor acústico que los origine, que impliquen molestia, riesgo o daño para las personas, para el desarrollo de sus actividades o para los bienes de cualquier naturaleza, o que causen efectos significativos sobre el medio ambiente.”
Como la definición de ruido es bastante polémica, nos remitiremos a una definición de la Organización Mundial de la Salud (OM), y esta define como ruido a cualquier sonido superior a 65 decibelios (aunque sea música de nuestro gusto). También explica que para que el sueño sea reparador, el ruido ambiente debe mantenerse por debajo de los 30 decibelios y los ruidos aislados no han de superar los 45.
De una forma menos académica, pero más intuitiva, podemos afirmar que la contaminación acústica son los ruidos desagradables que pueden originar daños sobre las personas y sobre el medio ambiente.

Soluciones para la contaminación acústica en las ciudades

La incidencia de un ruido excesivo causa molestias al ser humano a nivel de salud y bienestar. El malestar causado por la contaminación acústica provoca una disminución del rendimiento personal y laboral dificulta la conciliación del sueño y está reconocido como una causa importante de estrés.
Numerosos expertos coinciden en que la protección frente al ruido intenso más allá de ser un peligro grave a la salud origina un grave peligro a la integridad psíquica. Por este motivo numerosos colectivos luchan ante la contaminación acústica producida por las diversas fuentes de contaminación acústica anteriormente citadas.
No existe una solución sencilla para evitar la contaminación acústica, por lo que se debe contratar consultores ambientales especializados. Los consultores ambientales analizarán la situación concreta y empleando sus conocimientos, buscarán las mejores soluciones posibles.
Entre las herramientas que puede utilizar un consultor ambiental para abordar estas situaciones, se encuentra los mapas de ruidos, y modelización acústica del lugar.
Para efectuar este tipo de trabajos será necesario el empleo de un sonómetro y la interpretación de los datos obtenidos.

Los mapas de ruido

Una vez identificados los focos de la contaminación acústica, lo más adecuado para desarrollar una estrategia contra la contaminación acústica es elaborar un mapa de ruidos.
Un mapa de ruido es una representación gráfica de las características acústicas de un área geográfica. Es decir, una representación gráfica de los niveles de ruido de un área concreta. Generalmente, la zona de interés se encuentra afectada por diversos tipos de fuentes de ruido. Un mapa de ruido incluye todas las fuentes que afecten al área de estudio.
Cuando se realiza un mapa de ruido afectado sólo por un tipo de fuente se denomina mapa de ruido estratégico. El resultado obtenido en dicho mapa, se presenta en centenas de habitantes afectados por niveles excesivos de ruido.
Los mapas de ruidos se representan de dos formas:
     – por medio de isófonas: con líneas que unen puntos con iguales niveles de presión sonora.
     – por medio de colores: con puntos cuyo nivel de presión sonora es igual se dibujan con un mismo color
El objetivo de la realización de un mapa de ruido es:
     – Conocer y dar información tanto de la situación acústica como de las medidas que se toman para mejorarla o mantenerla en el caso de que ésta resulte adecuada.
     – Elaborar planes de acción para la mejora y mantenimiento de las condiciones cuando éstas son favorables.

Software para la elaboración de los mapas de ruido

Existen numerosos productos de software en el mercado. Sin embargo, nuestra recomendación es que cumplan los requisitos que demandan las administraciones locales. Las exigencias más habituales son:
     – Deben modelizar el entorno próximo de estudio y sus tipologías acústicas y no acústicas (terreno, obstáculos artificiales, obstáculos del terreno, elementos reflectantes, etc.).
     – Cada elemento será definido en 3 dimensiones y georreferenciado.
     – El modelo de emisión acústica de focos debe incluir los métodos de cálculo encomendados por la Directiva Europea para los países que no tienen método de cálculo propio.
     – El modelo de cálculo de propagación sonora debe efectuar los métodos de cálculo recomendados por la Directiva Europea en el caso, de países que no han desarrollado método de cálculo adaptados.
El software debe permitir obtener en papel los mapas para adjuntarlos con el informe completo. En concreto debe facilitarnos:
     – Mapas de emisión sonora: donde se reflejen los focos de ruido con un nivel de presión sonora de ruido a 10 metros y a 4 metros de altura relativa con respecto del foco de ruido, para todos los periodos (día, tarde y noche), y en los diferentes escenarios analizados
     – Mapas de ruidos: es decir, mapas de niveles sonoros a una altura de 4 metros sobre el terreno. Debe considerar los parámetros de evaluación exigidos y todos los escenarios analizados.

Algunas referencias sencillas del nivel de ruido

El ruidos se mide mediante el uso de dispositivos calibrados, denominados sonómetros. Los sonómetros miden los decibelios, y almacenan los datos con los que se elaboran posteriormente los informes. No obstante, en ocasiones un consultor ambiental necesita saber rápidamente en que parámetros nos estamos moviendo. Un amigo me explico esta sencilla “escalera de nivel sonoro”:

  • Canto de pájaros: 10 db
  • Conversación normal: 50 db
  • Conversación en oficina: 70 db
  • Interior fábrica: 80 db
  • Tráfico normal: 85 db
  • Bocina coche: 90 db
  • Bocina autobús: 100 db
  • Ambiente en interior de discoteca: 110 db
  • Motocicletas sin silenciador: 115 db
  • Martillo neumático: 120 db
  • Avión sobrevolando un municipio: 130 db
  • Dolor causado por ruido: 140 db

Legislación sobre contaminación acústica

La contaminación acústica está regulada por mediante legislación. La ley más destacada en este ámbito es el Real Decreto 1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas establece una serie de niveles máximos de contaminación acústica tolerables.
No obstante, numerosos municipios han desarrollado ordenanzas municipales más restrictivas. Estos aspectos serán considerados por el consultor ambiental que desarrolle el estudio del área afectada.
A nivel Europeo destaca, la Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de junio de 2002, sobre evaluación y gestión del ruido ambiental.

Focos de contaminación acústica debidos al tráfico

Los coches

Los coches constituyen el medio de transporte más utilizado dentro y fuera de las ciudades. Se estima que más de la mitad de los españoles emplean el coche en sus desplazamientos.
La contaminación acústica originada por los vehículos depende de sus condiciones técnicas: motor transmisión contacto de los neumáticos y el suelo. También influyen otros factores como la densidad de circulación el tipo de vía la forma de circulación las malas prácticas como el uso inadecuado del claxon.

Los camiones

La gran demanda de productos de consumo ha derivado un aumento considerable en el número de camiones. El transporte de mercancías mediante el uso de camiones constituye la mitad del tráfico rodado. Sin embargo el impacto acústico puede alcanzar hasta 10 veces más que un vehículo de tamaño medio.
Un factor a tener en cuenta es que el horario de circulación de los camiones suele estar limitado entre las 8 y las 22 horas, respetando el periodo nocturno de descanso. Una excepción lo constituyen los camiones de basura que generalmente trabajan en periodo nocturno.

Las motocicletas

El número de motos es considerablemente menor que el de coches. Sin embargo las molestias causadas pueden ser incluso mayores. El motivo se debe al exceso de velocidad circulación sin elementos silenciadores incluso uso de tubos resonadores.
Un elemento especialmente molesto lo constituyen los ciclomotores que han modificado su tubo de escape para emitir un sonido diferente y superior al que viene de serie.

La gestión del tráfico rodado para reducir el impacto acústico

Una de las medidas que se están estudiando para limitar el impacto acústico debido al tráfico es la implantación de medidas de movilidad urbana como favorecer el transporte público.
Otras medidas a favor de la reducción del ruido son la subvención de vehículos nuevos con tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, la mejora del pavimento de las calles, la construcción de pantallas acústicas en los bordes de las autovías,…
También hay otras mejoras como el asfalto poroso construido con residuos de neumáticos que está dando buenos resultados acústicos.

Otros focos de contaminación acústica en el interior de las ciudades

El botellón

El botellón es una práctica social caracterizada por la presencia de una gran cantidad de jóvenes en las vías públicas hasta altas horas de la madrugada.
Esta práctica se denomina comúnmente así debido a la gran cantidad de botellas que se concentran con las bebidas que se consumen durante el evento. En la mayoría de las ciudades españolas se ha desarrollado una abundante legislación para regular esta práctica, mediante ordenanzas municipales.
El impacto acústico es elevado al concentrar en espacios reducidos un gran número de personas. Generalmente está animada con equipos de música, lo que incrementa los decibelios. A pesar de desarrollarse al aire libre, los vecinos próximos al lugar donde se desarrolla el botellón reciben una intensidad sonora elevada.

Los bares y restaurantes

Los establecimientos de ocio de restauración como bares y restaurantes a menudo son foco de contaminación acústica.
Las ordenanzas municipales regulan los niveles de sonoridad permitidos y en caso de incumplimiento los vecinos pueden denunciar y el establecimiento será sancionado.
Actualmente existen muchas subvenciones para adaptar los establecimientos con nuevos materiales aislantes que reducen considerablemente las molestias acústicas en la vía pública.

Las fiestas locales

Las fiestas locales son una tradición muy arraigada en numerosos municipios españoles. Es frecuente que este tipo de fiestas incluyan conciertos. El gran problema de este tipo de eventos sucede cuando se celebran sin la presencia de técnicos cualificados y por tanto sin control acústico alguno. En estos casos suelen sobrepasar los límites indicados en la legislación ambiental vigente.

 

Actividades que originan contaminación acústica

Trabajos en la vía pública

Es muy frecuente observar percibir diferentes ruidos ocasionados por obras que se realizan en la obra pública. Generalmente el ruido proviene de máquinas como martillos mecánicos sierras y otro tipo de utensilios que suelen superar los 90 decibelios y por tanto causan ruidos molestos para la Ciudadanía.

En muchas ocasiones es necesario recurrir a este tipo de máquinas para facilitar el trabajo a los operarios. Una medida de fácil aplicación es regular el horario en el que se va a causar ese nivel de ruido superior a lo permitido y comunicarlo al organismo autorizado correspondiente.

Sirenas y alarmas

Las sirenas y alarmas ocasión en un poco acústico muy importante en nuestras ciudades.
Una sirena es un dispositivo sonoro instalado en vehículos autorizados como ambulancias policías y bomberos para advertir la realización de un servicio urgente. El nivel máximo autorizado suele estar en 95 decibelios aunque en ocasiones excepcionales puede ascender a 105 decibelios cuando el vehículo supere los 80 kilómetros por hora.
Las alarmas son dispositivos electrónicos que generan un ruido elevado unos 85 decibelios. Se instalan en viviendas y vehículos coches motos camiones para advertir que se está vulnerando el derecho de propiedad. Muchas alarmas están conectadas directamente con empresas de seguridad que actúan de inmediato comunicando la situación a la policía y evitan ese ruido tan molesto al resto de vecinos y viandantes.

Animales urbanos

Los animales urbanos es decir animales que viven en el interior de un centro urbano provocan con frecuencia contaminación acústica. Un fenómeno muy frecuente son los aullidos y ladridos de perros.
Los vecinos afectados generalmente denuncian este hecho a la policía que procede a medir la intensidad de la contaminación acústica y proceden conforme a la legislación ambiental.

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