La contaminacion atmosferica urbana

El aire constituye uno de los elementos básicos de todo ser vivo. Diariamente los pulmones del ser humano filtran unos 15 Kg. de aire atmosférico, mientras que una persona absorbe 2.5 Kg. de agua y menos de 1.5 Kg. de alimento. Con el advenimiento de la era industrial, el problema de la contaminacion atmosferica adquiere toda su magnitud, llegando en nuestros días a constituir un motivo substancial de inquietud. La contaminacion atmosferica afecta al hombre de forma muy directa, produciéndose perturbaciones en las vías respiratorias y en las mucosas, además de alergias y otros trastornos, lo que da lugar a incalculables pérdidas económicas debido a que provoca muchas incapacidades para el trabajo.
Los efectos de la contaminación sobre la mortalidad son muy difíciles de determinar, excepto en poblaciones pequeñas cuando por causas de la contaminación, se produce un aumento significativo del número de defunciones, y en circunstancias excepcionales en las grandes ciudades. Durante el smog de Londres de 1952 se produjeron 4.000 muertes (4 veces más de lo normal) y unas 10.000 personas tuvieron que ser atendidas.
Las sustancias que originan la contaminacion atmosferica son los llamados agentes contaminantes, gases y sólidos, que se concentran en suspensión en la atmósfera y cuyas potenciales fuentes de origen son: procesos industriales, combustiones domesticas, tráfico rodado y fenómenos naturales. Existen clasificadas más de un centenar de sustancias contaminantes de la atmósfera.
El problema de la contaminación es un aspecto importante para toda gran ciudad y que tiene difícil solución dado que aunque la industria se traslade a la periferia del casco urbano, uno de los focos más importantes de la contaminación, como es el tráfico, sigue estando presente.

Calendario de cursos de ingeniería ambiental

calendario de cursos de ingeniería ambiental

Los principales agentes contaminantes de la atmósfera urbana

Según la Administración española los contaminantes más importantes del índice de contaminación de una zona urbana son: dióxido de azufre, monóxido de carbono, hidrocarburos, plomo atmosférico, partículas sedimentables (polvo) y partículas en suspensión (humos), haciendo mención especial del efecto de sinergismo que se da por la presencia conjunta en el ambiente de partículas en suspensión y dióxido de azufre.
Dióxido de azufre (SO2): es una de los contaminantes más habituales y representativos del aire de nuestras ciudades.
El SO2, en presencia de vapor de agua, se transforma en ácido sulfuroso, con desprendimiento de calor, y dado que éste no es estable, se transforma en ácido sulfúrico por diversas reacciones fotoquímicas.
Los aerosoles de a. sulfúrico formados a partir de SO2 son sumamente peligrosos, originando el “smog de Londres” que aparece prioritariamente en los periodos cálidos de invierno. También tristemente conocido el smog del Valle del Mosa (Bélgica) en 1930.
Estos productos son fácilmente eliminados por el agua y son responsables de la lluvia ácida. Como consecuencia de la gran concentración de SO2 las lluvias caídas en diversas urbes extranjeras han alcanzados valores de pH inferiores a 3 en aguas de lluvia.
Por otro lado, la causa del deterioro de los monumentos de piedra o metálicos en las grandes ciudades radica, en parte, en la existencia de contaminantes ácidos en la atmósfera.
Finalmente, el color amarillento y la pérdida de resistencia mecánica del papel son manifiestos de la presencia de SO2, ya que es éste el principal responsable de dichos procesos de degradación. El sudor que se deposita en el papel durante su manejo tiene gran capacidad de absorción de SO2, por lo que los daños en los bordes de los libros pueden deberse no solo a acciones abrasivas sino también al a. sulfúrico formado por el sudor depositado.
Monóxido de carbono (CO): las personas y animales son sensibles a bajas concentraciones de este producto debido a su venenosidad.
Óxidos de nitrógeno (NO, NO2, N2O, etc. y en general NOx): perjudiciales y contaminantes debido a su acción catalítica en presencia de hidrocarburos, y bajo la acción de los rayos ultravioleta solares (el SO2 se disocia por acción fotoquímica). Este fenómeno tiene lugar sobre todo en ciudades contaminadas y con mucha luminosidad, dando lugar al “smog fotoquímico” o niebla fotoquímica. El NO2 transmite un color amarillento a la atmósfera de éstas ciudades (Los Ángeles, Santiago de Chile, etc.)
Peroxiacetilnitratos (PAN): se forman como consecuencia de la excesiva insolación por medio de una reacción fotoquímica de varios contaminantes atmosféricos, entre ellos los NOx. El ozono y los PAN son los componentes más importantes del llamado “smog de los Ángeles”. Son fácilmente eliminados por el agua por lo que son corresponsables de la lluvia ácida.
Partículas: formadas por materia dispersa en el aire, y condensada en forma sólida o líquida, con tamaños que oscilan entre 0.05 y 500 micras y compuestas por productos de naturaleza diversa.
La clasificación por tamaños tiene especias interés para conocer la capacidad de dispersión o transporte. Según este criterio, se distinguen dos tipos de partículas:
Partículas sedimentables: diámetro comprendido entre 5 y 100 micras. Alcanzan el suelo más o menos lejos de su fuente de emisión, según su tamaño.
Partículas en suspensión o aerosoles: diámetros inferiores a 5 micras.
El promedio de partículas depositadas cada año en 1 m2 asciende a 276 gr. en Londres y a 390 gr. en Osaka (Japón).

Arboles y contaminacion atmosferica en ciudades www.tecpa.es

El límite en contaminacion atmosferica

La legislación española, tras adaptar la legislación europea al respecto, consideran unos valores guía que son una referencia para el establecimiento de regímenes específicos de niveles de emisión de contaminantes a la atmosfera. Estos se establecen a modo de medida preventiva en materia de salud y como objetivos de calidad deseables.
La legislación define unos valores límite en cuanto a concentraciones de SO2 o de partículas en suspensión referidas a los periodos y condiciones fijados en las disposiciones promulgadas al respecto y que no deben superarse con el fin de proteger la salud humana.
Por otro lado, se determinan unos valores de referencia que se toman como base para la declaración de situación de emergencia por polución, puesto que se estima constituirían situaciones de grave deterioro de las condiciones medio ambientales para la salud de las personas.

Las empresas comprometidas con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente contratan técnicos con una formación en sostenibilidad para cuantificar su grado de contaminación y aplicar medidas para reducirlo, manteniendo sus niveles de producción. En este sentido es muy habitual además de medir emisiones e inmisiones, calcular la huella de carbono y la huella hídrica de la organización.

Las plantas y la contaminacion atmosferica

La vegetación urbana mejora las condiciones climáticas de la ciudad. Además proporciona una función social, recreativa, estética y de contacto con el medio ambiente para las personas sin salir de su entorno urbano.
Según un alumno de nuestro curso de Cálculo de huella de carbono, esto es debido a que se comporta como refrigeradora y reguladora del intercambio de aire. Existen interesantes relaciones entre plantas y atmosfera, y el resultado es positivo para la sostenibilidad de las ciudades.
Las plantas cumplen diferentes funciones en la reducción de la contaminación ambiental con otros efectos importantísimos que se manifiestan simultáneamente de distintas formas.

Curso de especialista en energías renovables

Las plantas absorben partículas contaminantes de la atmosfera

La vegetación urbana contribuye a disminuir la contaminacion atmosferica debido a sus propiedades. Las partículas de polvo en suspensión contenidas y transportadas en el aire son absorbidas en la superficie de las hojas.
En el caso de las partículas sólidas, las cantidades fijadas son más importantes en función de la superficie foliar de la planta y la edad y madurez de la misma. Se ha determinado que un diámetro superior a 5 micras es notable el depósito que se realiza siempre que las fuentes de emisión sean bajas y la velocidad del viento elevada. Cuando se trata de partículas más pequeñas es muy poco intenso el depósito, e incluso, a concentraciones altas son dañinas para las propias plantas, por lo que en estos casos se recurrirá a especies de suficiencia resistencia a la polución.
En algunos países se han dictado normas estrictas que obligan a rodear las plantas industriales con franjas arboladas o bosque. Se estima que un cinturón vegetal de 200 metros de ancho reduce un 75% el contenido de polvo atmosférico.
En las avenidas con arbolado, el contenido de partículas de polvo por unidad de volumen de aire puede ser hasta 12 veces menor que en vías públicas sin árboles. Un césped fija de 3 a 6 veces más polvo que un cristal, y un árbol 10 veces más que su proyección sobre el suelo de pradera.
Los árboles son generalmente más efectivos en la reducción de la tasa de contaminación por partículas que en el caso de los contaminantes gaseosos.
Las especies cuyo limbo foliar es más rugoso por poseer vellosidades o por tener las nerviaciones prominentes son más hábiles para la captación de partículas contaminantes del aire con menor tamaño.
Las coníferas por ser árboles de hoja perenne, cumplen mejor a lo largo de todo el año la función de filtrantes de partículas contaminantes que los de hoja caduca y, además, permiten un mejor asentamiento de éstas en sus acículas. Se ha comprobado que la absorción anual de polvo en resinosas es 1.62 veces mayor que en las frondosas.
Según un informe de una consultoria ambiental,e en Valencia se vienen a quedar depositadas en las hojas unas 50 toneladas de polvo al año, ya que existen en la ciudad unos 50.000 árboles en calles y jardines.
Las plantas también tienen un efecto positivo en la reducción de la contaminación acustica dentro de las ciudades, pero no son tan importantes como los beneficios sobre la contaminacion atmosferica.

¿Cómo eliminan las plantas los gases contaminantes?

El funcionamiento normal de las plantas se basa en el intercambio gaseoso entre el vegetal y el aire, y es lógico pensar que ciertos contaminantes gaseosos pueden penetrar en las hojas, lo cual de hecho hacen y afectan al nivel de polución disminuyéndolo. En un bosque el contenido de SO2 es menor del 70% del existente en une zona industrial cercana.
Un experto en cambio climatico de una conocida consultoria ambiental, calculó que una zona verde de 500 metros de anchura reduce un 70% de SO2 y un 67% de NOx en zonas industriales.
El azufre y el nitrógeno son dos elementos esenciales para las plantas. Habitualmente se absorben disueltos en agua por vía radicular. Aun así y de forma complementaria, también adquieren estos nutrientes en sus formas gaseosas de dióxido de azufre o dióxido de nitrógeno.

El efecto antibiótico de las plantas en la atmósfera

Las plantas y la contaminación atmosféricaEl aire que respiramos contienen de forma natural microorganismos, saprofitos y diversos patógenos.
Se ha comprobado que existe relación directa entre la disminución de gérmenes presentes en la atmósfera y el aumento del número de árboles. El motiva se encuentra en la presencia de una serie de compuestos producidos por las plantas, y que se conocen con el nombre de fitoncidas. Los fitoncidas tienen una acción claramente antibiótica (en zonas de grandes almacenes puede haber del orden de 4.000.000 de gérmenes/m2, en la Gran Vía del orden de 600.000, y en Viveros unos 50.000).
La vegetación y en especial las formaciones boscosas pueden considerarse como verdaderos filtros en cuanto a la polución microbiana se refiere. Por eso los parques y jardines dentro de las ciudades generan un entorno de salud a los ciudadanos.
Dentro de los arboles, las especies coníferas son las más activas, aunque también hay que tener en cuenta otros aspectos en el diseño de los parques.

Las plantas aportan oxígeno al aire

Una superficie de 30–40 m2 de zona verde con arbolado proporciona el oxigeno necesario para un hombre, pues para formar 1 Kg. de materia seca, un árbol consume 1.83 Kg. de CO2 y libera 1.32 Kg. de O2.
Además de oxigeno, las masas vegetales también aportan un aumento de la humedad ambiente, lo que favorece las condiciones laborales y de bienestar de las personas. Esto se ha estudiado y se están introduciendo jardines verticales en el interior de oficinas con grandes beneficios para los trabajadores, además de la belleza que proporciona estos lugares singulares.
Sin lugar a dudas, uno de los primeros aspectos que debemos plantearnos si queremos reducir la contaminacion atmosferica es crear parques y jardines con abundantes plantas.

Más artículos de ingeniería ambiental

La desalación con energía solar

La desalación con energía solar  Podemos señalar que el abanico de posibilidades está muy abierto en desalación. La necesidad de agua dulce siempre estará presente, por lo tanto, las tecnologías de desalación deben mejorarse para que sean más limpias, más eficientes y...

El coronavirus en aguas residuales

Los tratamientos de aguas residuales en EDAR incluyen los sistemas adecuados para eliminar los patógenos presentes en el agua tales como bacterias y virus. El covid es un tipo de virus que es particularmente susceptible a la desinfección. Se prevé que el tratamiento...

¿Por que descontaminar un suelo?

La importancia de descontaminar un suelo es un aspecto relativamente moderno, ya que debido a su escasa percepción ha pasado inadvertido hasta que se han descubierto las graves consecuencias que produce. La falta de legislación y de conciencia medio ambiental conducía...

Cursos de energías renovables recomendados este mes

Cursos de ingeniería ambiental para este mes

3.1704 - Deseo recibir la newsletter de sostenibilidad

2 + 6 =

TECPA